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TANGOS AL SUR
FLORENTINO DIEZ
INGENIERO WHITE - REPUBLICA ARGENTINA
En este blog voy a volcar exclusivamente historias tangueras
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Últimos comentarios de este Blog

13/10/14 | 22:14: Alfredo dice:
Una reseña que describe una personalidad artística extraordinaria mechada de recuerdos emotivos que ayudan a hacer aún más imborrables los recuerdos de un verdadero grande. El maestro Roberto Rufino será siempre recordado tal como ha sido retratado tan fielmente en el artículo.
04/10/14 | 14:57: ORLANDO dice:
EXCELENTE PAGINA ME ENCANTO, MAS Q YO ERA DE PARQUE CHACABUCO Y ME GUSTA MUCHO LESICA, MUY BUENO
28/09/14 | 04:37: norberto parada dice:
Todo me hace pensar (y lamentar)que hasta hace 60 años aquí había una música honda y maravillosa que se llamaba tango, junto a una forma de amar y sentir de la que él era su expresión y acompañó mi niñez.Hay miles de tangos que no escuché más. Algo malo pasó y yo sé qué. Lo saben uds.?
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TANGOS AL SUR


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RODOLFO LESICA



RODOLFO LESICA
NACE EL CANTOR
En el barrio de Parque Chacabuco era primavera cuando ocurrió el nacimiento de Rodolfo Alberto Aiello. En la casa de la calle Zuviría 521 llegaba el segundo hijo varón del matrimonio integrado por don Carmelo Aiello y doña Catalina Puzzello, que ya tenían a Oscar Osvaldo de cuatro años de edad. La familia se completaría cinco años después con el nacimiento de su hermana María Antonia.
REBELDE DESDE NIÑO
Desde ese 12 de noviembre de 1928, "el Rolo" reconocía la barriada, ya que pronto la familia se mudó al 432 de la misma calle, y más tarde a la casa de la calle Estrada al 500.
Su escuela primaria fue la de la calle Salas 565, adonde según sus propias afirmaciones se hacía la "rabona", o por su mal comportamiento era sancionado con suspensiones. Ya desde la infancia fue un rebelde que causaba preocupaciones a sus maestros y a sus padres.
Todo le sentaba mal: los deberes, la disciplina, la escuela, los retos de su casa, las penitencias. Como si se sintiera un pájaro en una jaula de obligaciones que no estaba dispuesto a aceptar.
LA ORQUESTA DE SU PADRE
Además su padre, músico y compositor de fuste, tenía una orquesta que dirigía desde su bandoneón, y su hermano Oscar la integraba como pianista. Don Carmelo es autor de la polca "El viejito del acordeón", de la milonga "Florcita porteña", grabada por Argentino Ledesma, del tango grabado por Juan D´Arienzo, "Criollo de ley" entre otros temas, algunos con letra de su hermano.
EL "MAL EJEMPLO" DE SU HERMANO
El hermano del Rolo, era su polo opuesto: aplicado, obediente, disciplinado. Se había ganado el lugar en la orquesta luego de cumplir las etapas que debe recorrer un niño y adolescente, acatando las indicaciones de padres, maestros y mayores.
El Rolo se sentía apartado, ya que seguramente muchas veces le señalaban las diferencias con su hermano Oscar. Pero también lo acuciaba la situación de estrechez que se sufría en su casa. Muchas veces –cuentan–, dejó de concurrir a la escuela para hacer alguna changa y no sentirse tan desvalido.
BUSCAVIDAS
Entre las changas que encontró, en la terminal del recorrido de una línea de colectivos limpiaba los vidrios y barría los coches antes de que volvieran a salir, y eso le reportaba veinte centavos por ómnibus. Alcanzaba a reunir alrededor de dos pesos, que era bastante dinero para sus bolsillos vacíos de cada día. Ya entonces, con la entonación interpretativa de tangos y valsecitos, se había ganado la simpatía de los choferes.
LO DESCUBRE SU PADRE
También de noche animaba alguna reunión con su promisoria voz. Enterado de estas incursiones, su padre se presentó en una oportunidad en el lugar, con la intención de pescarlo in fraganti, para reprenderlo una vez más. Al oírlo cantar, se impresionó y desde ese momento fue uno de los cantores –el segundo vocalista– del conjunto de su padre, en el que debutó durante los carnavales de 1940, cuando apenas tenía doce años.
El "Hurlingham Club" contempló su debut junto al otro intérprete, que era Guillermo Rico. Éste se incorporaría a la orquesta de Francisco Canaro con el nombre de Guillermo Coral, y brillaría en el estrellato de la radio y del cine; primero en la Cruzada del Buen Humor, y más tarde en ese quinteto inolvidable: Zelmar Gueñol, Jorge Luz, Rafael "Pato" Carret, Guillermo Rico y Juan Carlos Cambón, "Los Cinco Grandes del Buen Humor".
CHOFER
La relación con los choferes de la terminal de ómnibus continuó, y llegó el momento en que le enseñaron a manejar esos colectivos. La trama de su destino iba tomando forma.
El conjunto de su padre fue contratado por Radio Mitre, y con el seudónimo de Rodolfo Alberti comenzó a desgranar aquellos tangos que tanto gustaba a los colectiveros, con letras fuertes, como "Margot" y otras semejantes.
Pronto el trabajo declinó, y don Carmelo tuvo que disolver la orquesta. Buscavidas como el que más, el joven "Tempesta" –como lo llamaba su abuelo, aludiendo a su carácter turbulento–, comenzó a los quince años a manejar taxis. En el rompecabezas del Rolo se agregaba una pieza más.
CINCO AÑOS TACHERO
Permaneció cinco años como tachero. Cuando llegó el momento del servicio militar, un general lo eligió como chofer. El Rolo agrega en un reportaje: "pero esa función no me evitó una serie de visitas al calabozo", y confiesa que violaba todas las normas de la disciplina, y que "muchas veces me salvé de los arrestos cantando, porque los superiores solían sacarme del encierro para que animara con mis tangos alguna de sus reuniones".
Terminado el servicio militar volvió a manejar taxis por las calles porteñas, donde con el acompañamiento del motor del auto desgranaba a media voz todo su repertorio, para beneplácito de sus pasajeros. La situación económica personal mejoraba, y la realidad porteña estaba reclamando tangos y más tangos.
SE ARMA EL ROMPECABEZAS
Héctor Varela, que había dejado la orquesta del Rey del Compás –en la que comandaba la línea de bandoneones–, estaba formando su orquesta.
El futuro director asciende a su taxi a la salida del Maipú Pigall, y el Rolo lo reconoce. Allí mismo le canta un tango, y Varela, impresionado, lo cita para contratarlo. La última pieza de la historia del sendero hacia la consagración de Rodolfo Lesica, había quedado encastrada en el lugar preciso.
Cuando su abuelo escuchó el relato de este encuentro, tal como el Rolo lo contaba en su casa, repitió la clásica frase: "se non è vero e ben trovato". Lo cierto es que el Rolo pronto estaba cantando junto a Armando Laborde con el futuro "As del Tango".
EL NOMBRE
Pero el debut oficial estaba próximo, y el Rolo no tenía nombre artístico. Varela le sugirió que buscara un parque o una plaza de la ciudad para conformar el seudónimo Casi decidido, le dijo a Varela que se llamaría Rodolfo Chacabuco, en homenaje al parque del mismo nombre. La carcajada de Varela, y su comentario, lo hicieron desestimar ese apellido: "¿querés triunfar como achacado o enfermo?", y le preguntó si no recordaba otro lugar con un nombre mejor. Y recorriendo nombres de plazas y parques se decidieron por Plaza Lezica, apellido que conformó a todos, pero cambiando la "z" por la "s".
EL DEBUT
El bautismo definitivo del cantor quedó formalizado, y su debut se produjo en el "Chantecler" el 6 de junio de 1950. Con los mejores auspicios, dada la profesionalidad del maestro director y la calidad de músicos de la talla del pianista uruguayo César Zagnoli, los fueyes de Antonio Marchese y Alberto San Miguel y los violines de Hugo Baralis y Mario Abramovich, la presentación de Rodolfo Lesica junto al experimentado cantor Armando Laborde tenía todo a su favor.
HÉCTOR VARELA, EL "BOOM"
El estilo de la orquesta era singular; no se parecía al de otras, y se destacaba por los eficaces arreglos del propio Varela, por los buenos intérpretes y por la presentación, que estaba a cargo de Jorge "Cacho" Fontana.
La respuesta del público superó las expectativas más optimistas: La orquesta se convirtió en el "boom" del tango, y sus cantores lograron un suceso extraordinario con la mayoría de sus creaciones.
Pasaron por el "Chantecler", se presentaron en los horarios centrales de Radio Belgrano, y empezaron a grabar en el sello "Pampa", que pertenecía al grupo EMI-ODEON. Sus primeros temas fueron la milonga "Un bailongo", a dúo por Laborde-Lesica; "El bulín de la calle Ayacucho" y "Paciencia" cantadas por Lesica y, nuevamente con Armando Laborde, el tango "La carreta".
Su estilo de fuerte temperamento, su coloratura de voz y su afinada interpretación le permitieron desarrollar una trayectoria ascendente. Sus actuaciones eran presenciadas por grandes grupos de admiradoras, que además del canto eran atraídas por su pinta de varón porteño. El Rolo crecía artísticamente pero seguía haciendo de las suyas, y más de una vez se "enfermó" para no presentarse a cantar.
Varela era tolerante, y vacilaba entre echarlo a patadas o disimular sus macanas porque cuando se presentaba a cantar tenía una aceptación unánime de los asistentes, y era puntal de la novel agrupación. Además don Héctor le había tomado una admiración y un cariño paternal, por lo que siempre lo amenazaba con que era la última…
Claro, para un pibe pintón y acostumbrado a las mieles del baile –sumado a la admiración que despertaba en las damas– resultaba un verdadero sacrificio estar toda la noche en un cabaret y no poder bailar.
PRIMER RAJE Y PRIMERA VUELTA
En 1952 a Lesica se le fue la mano: renunció a la orquesta y viajó a Río de Janeiro con una cantante, en calidad de manager. De regreso, arrepentido y frustrado, se había quedado sin trabajo. Amigos comunes intercedieron, Lesica prometió otra vez comportarse debidamente, y pudo reincorporarse a la orquesta de Varela.
En esa época Armando Laborde se había desvinculado de la orquesta y se había incorporado en su lugar Jorge Garré, que tuvo una fugaz intervención con Varela.
LESICA-LEDESMA
Poco después se agregó a la orquesta Argentino Ledesma, conformando con Lesica una pareja excepcional, tal vez irrepetible entre las orquestas de tango. Están, para certificarlo, los valses "Rosa mía" y "Gota de lluvia"; los tangos "Trovador Mazorquero", "Fueron tres años" "Historia de un amor", "Decime que pasó", "No me hablen de ella", y otros éxitos.
El 20 de abril de 1954 Lesica graba "Canzoneta", de Erma Suárez (esposa de Varela) y Enrique Lary, una vibrante creación plena de emotividad que llevó al disco a ser uno de los más vendidos y, por su hondura dramática, a ser incluido en el repertorio de otras orquestas y solistas.
Los éxitos de la orquesta y sus vocalistas ganaban en el "Glostora Tango Club", por Radio El Mundo a las 20:00, y en la noche porteña pasaron del "Chantecler" al "Marabú" y a "Mi Club", para animar también los bailes de fin de semana en los principales escenarios capitalinos y del interior; los carnavales de Boca Juniors, de River Plate, Independiente, Huracán, además de los bailables de Radio Belgrano.
LOS PIBES SE ABREN CAMINO
Por más simpatía y repercusión que tuviera la orquesta, eran muchas las travesuras que había hecho el Rolo, y su relación con el maestro director empeoraba día a día. Hasta se podría decir que se agravaba "metida tras metida" de Lesica, que ya estaba en conversaciones con Miguel Caló para incorporarse a su orquesta.
Es entonces cuando, inopinadamente, Argentino Ledesma decide desvincularse de Varela para continuar su carrera como solista, con un conjunto dirigido desde el piano por Jorge Dragone. Varela calma sus broncas, ya que tenía contratos firmados, y le pide a Lesica que permanezca un tiempo más en la orquesta, haciendo buena letra. Es el momento en que llega a la agrupación el rosarino Raúl Lavié, quien se adapta rápidamente a la orquesta y a las travesuras de Lesica. Todo parecía en armonía, y Varela gozaba de tiempos sin zozobra…
HUELGA, SEGUNDO DESPIDO Y "LOS ASES DEL TANGO"
Pero llegó una huelga de músicos, a la que el Rolo se plegó, y recibió como casi toda la orquesta el telegrama de despido..
Ante el desbande de los integrantes, decide con Lavié formar la orquesta "Los ases del tango", con la dirección de Antonio Marchese y Alberto San Miguel, aunque en el ambiente tanguero se la llamó "Lesica-Lavié". Logran realizaar diversas actuaciones, y son contratados por el sello RCA Víctor.
PRESO
Una noche fue detenido, acusado del secuestro de una menor. El escándalo –aunque se pudo demostrar que no había sido protagonizado por Lesica, quien estaba actuando en Radio Belgrano al momento de producirse tal secuestro– produjo malestar en el conjunto y, sanguíneo como siempre, Lesica, presentó su renuncia.
SOLISTA Y VUELTA
En 1958 realiza presentaciones en Radio Libertad y al año siguiente vuelve con Héctor Varela, coincidentemente con Alberto Laborde. Actúa exitosamente con Varela hasta 1961, y posteriormente lo hace con las orquestas de Joaquín Do Reyes, Alberto Nery, Jorge Caldara y Alberto Di Paulo.
SUS GRABACIONES
Entre 1950 y 1954, junto a Héctor Varela y para el sello PAMPA, deja en la placa trece grabaciones, entre ellas tres a dúo con Armando Laborde y una con Argentino Ledesma.
Desde 1954 a 1960 Héctor Varela es contratado por el Sello CBS Columbia. El Rolo participa en diecinueve grabaciones, cinco con Argentino Ledesma y una con Armando Laborde.
En 1957, con los Ases del Tango, deja una sola grabación para el sello RCA Víctor.
Y entre los años 1979 y 1980 con Alberto Di Paulo, para el sello "Embassy" de Magenta, graba dos long play con veinticuatro temas. También graba entonces con Joaquín Do Reyes y con Jorge Caldara.
Redondea entonces unos sesenta títulos, que constituyen una selección muy cuidada y muestran su calidad intepretativa.
Y MUY JOVEN SE NOS VA
Rodolfo Lesica se había casado en 1958. A los 56 años vivía con su esposa Elsa en su casa de Billinghurst y Corrientes, en el barrio de Almagro, cuando se produjo su fallecimiento el 19 de julio de 1984.
GENIO Y FIGURA
Todos los que intimaron con Rodolfo Lesica fueron testigos de su buen corazón y su avasallante simpatía, pero también recuerdan sus características díscolas de "cabeza fresca" desde su niñez, que por atavismo le impedían cumplir obligaciones rutinarias, por sencillas que fueran. Anárquico y libre por naturaleza, era enemigo de estar supeditado a horarios y normas: no eran para él.
Con Héctor Varela el Rolo tuvo los más grandes éxitos y también los más resonantes desencuentros. Cuando trabajaban en el Chantecler solía pegar repentinos faltazos, dejando solo a Laborde. Una de esas noches en que había dado parte de enfermo, estaba milongueando lo más contento en el "Pigall", cuando un amigo le preguntó por Varela. El Rolo, lo más fresco, le contestó en voz alta: "Lo tengo trabajando el Chantecler". Lo que no imaginó es que Varela también estaba en el local, y al escucharlo se lo quería comer crudo. Se disculpó, y una vez más el maestro le aceptó las disculpas.
"La verdad es que yo hacía una tras otra, y siempre estaba temiendo el momento en que me mandara el telegrama colacionado de despido. Y les aseguro que si lo hubiera hecho, yo le hubiera dado la razón", comentaría Lesica.
EL BOTELLAZO
En el Chantecler se toparon con un parroquiano que decía que las orquestas no debían tener cantores. y le gritaba que dejara de cantar. Cuando el Rolo lo hacía, ostensiblemente se tapaba los oídos con las manos y provocaba la hilaridad de los concurrentes. Lesica le dijo a Varela que si volvía a hacerlo le iba a tirar un botellazo, y aunque don Héctor le dijo que no se atreviera, así cuenta el Rolo el desenlace: "Salgo a cantar en la primera entrada y el tipo se tapa los oídos, provocando una carcajada general. Yo, enloquecido, salté, agarré la primera botella que tuve a mano y se la descargué en la cabeza".
Aunque se cubrió con las manos, el tipo quedó bastante averiado, El patrón del "Chantecler" le dijo a Lesica que se fuera y no volviera más. Pero las chicas del cabaret hablaron con el dueño y le dijeron que si lo echaban a Lesica, ellas abandonaban el trabajo en ese mismo momento. Resultado: el patrón decidió pedirle al lastimado parroquiano que había recibido el botellazo, que se retirara y no volviera más.
SEGÚN ARMANDO LABORDE
"Un loco de buen corazón. El me ayudó mucho en un momento difícil". Fue durante una depresión aguda que padeció Laborde por la muerte de sus familiares, que lo obligó a dejar la actividad.
Un día tocan el timbre en la casa de Armando Laborde: "Era el loco. Entró a los gritos a darme órdenes. Que me bañara, que me afeitara, que me vistiera. Había arreglado que esa misma noche me tenía que presentar en Grandes Valores del Tango, y pese a estar tan decaído consiguió llevarme, y canté. Así, de a poco, fui saliendo. Gracias al loco".
FUMANDO ESPERO
Héctor Varela había destinado este tema para Lesica. Éste, luego de leer la letra, respondió que no era para él, que no pensaba cantarlo, y que mejor "se lo diera al Negro".
El Negro era Ledesma, quien gracias a la negativa del Rolo se encontró con una verdadera "mina de oro", y supo aprovecharla bien.
"ES MÁS LOCO QUE YO"
Edmundo Rivero le preguntó a Pichuco por qué no incorporaba a Lesica a su orquesta. "Me parece que va a venir justo a la medida de tu orquesta", le dijo..
Troilo replicó: "¿A Lesica? No, viejo. Yo estoy bastante loco, y si lo traigo a él, que es más loco que yo, vamos a tener un manicomio completo." Tal vez el gran Aníbal recordó las que tuvo que pasar con Orlando Goñi o con el Gato Piazzolla, y no quiso repetir esas experiencias.
HISTORIA DE UN AMOR
Cuenta el Rolo: "El maestro Varela había escuchado "Historia de un amor" en un disco realizado en México por Libertad Lamarque. Era el año 1956. Libertad se encontraba en esos momentos en Buenos Aires, y Varela me sugirió que la fuera a ver y le pidiera la pieza, de la que no había ningún ejemplar aquí".
Libertad accedió al pedido de Lesica, pero le dijo que esperara a que la volviera a grabar ella en Buenos Aires, ya que la versión mexicana era a dúo con Pedro Vargas. "Hecha la promesa de esperar, le llevé la partitura a Varela. ¡Qué íbamos a esperar! Con la pieza en la mano hicimos los ensayos a toda velocidad, y registramos el disco."
Lesica tenía temor de encontrarse con Libertad, por los reproches que le fuera a hacer. Un día, en una recepción del Plaza Hotel, adonde fueron a actuar, estaba la cancionista. "Yo traté de escabullirme, pero se me cruzó en el camino, y cuando creí que iba a decirme lo que realmente me merecía, me expresó con mucha cordialidad: 'Te perdono la pillería, porque has hecho de la pieza una verdadera creación´".
"POR QUÉ ME VOY A EQUIVOCAR?"
Reacio como era para los horarios, no aguantaba las horas de grabación en los estudios. Sus grabaciones las realizaba en tiempo récord. Y le decía a Varela, a Di Paulo, a los técnicos o a quien quisiera oírlo: "Cuando yo salgo a cantar delante de la gente, no me puedo equivocar ¿Por qué voy a hacerlo cuando grabo?" Y era cierto. Un long play con doce temas le llevaba no más de dos horas y media.
CABEZA FRESCA, PERO…
Recuerda Alberto Di Paulo que cuando estaban por grabar "Papá, vecino a las estrellas", cuya letra es una evocación de la figura paterna en la Nochebuena, el Rolo, que ya había escuchado y ensayado el arreglo musical, le telefoneó el día anterior al maestro para sugerirle un cambio: "Vos me vas a matar, pero se me ocurrió una idea; en la parte del puente final que hace la orquesta, antes que yo diga las últimas palabras, me gustaría reemplazarlo por un sonido de campanitas, tocando un tema musical que se usa en Estados Unidos... ¿cómo se llama...?" , "Navidad blanca" –le respondió Di Paulo, agradablemente sorprendido por la inquietud de Lesica. El maestro tenía que buscar especialmente un músico que colocara los sonidos solicitados, ya que el Rolo le había confesado: "Eso es, ésa es la música que me gustaría que pongas; si podés, claro ¿Vos sabés que estuve toda la noche pensando en esto, que casi no dormí?"
El resultado fue excelente, como se puede comprobar cuando se escucha la grabación de ese tema.
Di Paulo termina diciendo: "Una persona que no puede dormir por pensar en algo así, en el perfeccionamiento de una grabación, con tanto entusiasmo, no puede ser desaprensivo ni alocado, ¿verdad?".
Fuente: "Los Grandes del Tango"

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Comentarios de nuestros lectores - Escribí tu comentario
04/10/14 | 14:57: ORLANDO dice:
EXCELENTE PAGINA ME ENCANTO, MAS Q YO ERA DE PARQUE CHACABUCO Y ME GUSTA MUCHO LESICA, MUY BUENO
ALIPINMIRAMAR@GMAIL.COM
 
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