Poema lunfa de Rubén A.Fiorentino
Es posta lo que les bato, lo chamuyan los que saben y me pongo colifato, por favor no me deschaven. Un “bepi” está por nacer, acá por los arrabales, un troesma del saber, pa´que junen los mortales.
Minga de todo espamento, de su poligriya cuna, nos piantará el sufrimiento y nos traerá la fortuna. No la que dan los billetes, pelpas con cifras pintadas sí la que traen los purretes, con ternura en sus miradas.
Y de esperanza curdelas, el momento aguardaremos en que se enciendan las velas y por su vida brindemos. Con su talope de trapo, amor e infinita calma sin recurrir al sopapo goleará muy fuerte el alma.
De los que siempre yugamos, buscando rumbos precisos y por la vida yiramos, decididos o indecisos. Él será la luz que guíe, desde ahora nuestros pasos y el ñato que se desvie, sufrirá muchos porrazos.
Jesús, pa´la muchachada, no declara el documento será su primer gauchada aliviar padecimiento. Con su palabra tan solo, sin el broli por recurso, logrará dejarnos colo, de bondad dictar un curso.
Gracias bepi te decimos, y al jovie que te mandó, y arrodillados pedimos por aquel que se piantó. Seguro a tu lado estarán, los finaditos queridos, él y vos los cuidarán, a los suyos y a los míos.
Por eso es día especial, de enseñanzas recoger y comprender que al final, siempre es tiempo de creer… |